((**Es15.225**)a
recibir a don Bosco, según sostuvo el señor
Colomiatti en el Proceso de Beatificación.
Y nótese la extravagancia: la cuestión de los
libelos estaba ya en la Sagrada Congregación del
Concilio y por voluntad del mismo Arzobispo. En
efecto, en su carta del 29 de diciembre de 1880,
había denunciado ante aquella Congregación a don
Bosco y a don Juan Bonetti, como autores de los
libelos, y en el sumario de la causa Bonetti,
redactado por él, se decía en la página 20: <>. Y repitió la
misma denuncia el 21 de junio de 1881 implorando
un remedio. Por tanto, por el supuesto delito de
los libelos, Monseñor había elegido ya como juez a
la Sagrada Congregación del Concilio, ((**It15.251**)) que
quedaba de este modo prevenida con esta causa y ya
no le era lícito proceder criminalmente en ella.
Don Bosco pidió enseguida consejo al Cardenal
Protector, sobre lo que debía hacerse.
Eminencia Reverendísima:
He aquí una nueva prueba de la buena voluntad
de un remedio amigable. Todo aparece claro en la
adjunta copia de citación. Parece que el Arzobispo
quiere dar largas y hacerme perder tiempo y
dinero.
1.° Necesitaría ahora un guía que me dijera si
estoy obligado a comparecer, mientras el litigio
está sub judice en un tribunal superior.
Si la respuesta es afirmativa, >>podría
interponer apelación de estar siendo interrogado
por otro tribunal superior? >>Puede un Ordinario
citar a capricho al Superior de una Congregación
eclesiástica y desconcertar así a una pobre
sociedad religiosa, a la que nunca ha podido el
Ordinario imputar culpa alguna y que únicamente
desea trabajar por el bien de las almas que, por
desgracia, van por el camino de la perdición?
2.° El día 10 de este mes, tengo que ir a
Francia para postular por la iglesia y el colegio
del Sagrado Corazón, donde está faltando ya
dinero. >>Puedo alejarme o debo permanecer en
Turín, con grave perjuicio para las obras tan
recomendadas por el celo y la caridad del Padre
Santo?
3.° He decidido retardar mi salida hasta el día
16, pero no más a causa de las fechas señaladas
para el éxito de la colecta.
Mis Salesianos y yo necesitamos ayuda, consejo
y aliento, y confiamos plenamente en V. E.,
nuestro benemérito protector.
Yo nunca he pedido, ni pediré jamás, nada que
no sea paz y tranquilidad para poder trabajar en
el sagrado ministerio en favor de las almas
expuestas a tantos peligros.
El origen de estas nuevas cuestiones es que don
Bosco no quiso cambiar de sistema; don Bosco no
está de acuerdo con Rosmini. He aquí por qué se me
querría autor de dichos opúsculos.
(**Es15.225**))
<Anterior: 15. 224><Siguiente: 15. 226>